martes, 25 de agosto de 2009
sábado, 15 de agosto de 2009
SISTEMA EDUCATIVO DEL JAPÓN
Sr. Takeshi Nakajima
Agregado Cultural de la Embajada del Japón
20 de Setiembre de 2003
La educación Durante el largo periodo feudal que precedió a la restauración Meiji de 1868, funcionaron diversas instituciones educativas para cubrir las necesidades de las diferentes clases sociales. Los señores delas provincias establecieron colegios especiales para los hijos de los guerreros, y las comunidades rurales mantenían escuelas para los miembros más acomodados de las clases mercantil y campesina. Otro tipo de escuela privada fue la "Terakoya", donde se enseñaba lectura, escritura y aritmética a los niños de la clase media, principalmente en las zonas urbanas. En 1872 se introdujo en Japón un moderno sistema de educación nacional, al instituir el Gobierno escuelas primarias y secundarias por todo el país. En 1886 se impuso a todos los niños la obligatoriedad de asistencia a la escuela elemental durante tres o cuatro años. En 1900 la educación obligatoria pasó a ser gratuita, y en 1908 su duración fue ampliada a seis años. Después de la Segunda Guerra Mundial este periodo fue de nuevo aumentado hasta el actual sistema de nueve años, que cubren las etapas de la escuela primaria y de la secundaria elemental. La estructura y principios básicos del actual sistema educativo están trazados en dos leyes aprobadas en 1947: la ley fundamental de educación y la ley de educación escolar. La igualdad de oportunidades educativas para todos es un principio básico anunciado en la Ley Fundamental. La ley prohibe la discriminación por motivos de raza, religión, sexo, condición social, situación económica u origen familiar. Un objetivo primordial del sistema educativo es la formación de ciudadanos seguros de sí mismos, en una nación pacífica y democrática, que respeten los derechos humanos y sean amantes de la paz y la verdad. La ley hace hincapié en la importancia de la madurez política y la tolerancia religiosa, pero prohibe expresamente toda vinculación de la educación con sistemas políticos u organizaciones religiosas. El sistema educativo se divide en cinco etapas: jardín de infancia (con una duración de uno a tres años), escuela primaria (seis años), escuela secundaria elemental (tres años), escuela secundaria superior (tres años) y universidad (generalmente cuatro años). La educación es gratuita y obligatoria para todos los niños de seis a quince años. Sin embargo, la gran mayoría de los graduados de las escuelas secundarias elementales optan por continuar sus estudios, y en realidad la etapa de la escuela secundaria superior ha pasado a ser una parte esencial de la educación de los jóvenes. En 1986 el 94 % de todos los estudiantes ingresaron a las escuelas secundarias superiores. La administración del sistema educativo japonés está descentralizada, y el papel del Ministerio de Educación es en gran parte de coordinador. La responsabilidad de los presupuestos escolares, los programas educativos, la asignación de centros y la supervisión de los colegios de enseñanza secundaria elemental y superior está en manos de las juntas administradoras locales de educación. Los miembros de dichas juntas son seleccionados y nombrados por los responsables administrativos de las autoridades del gobierno local. Para concluir podemos decir que después de haber hecho un recorrido por los diferentes acontecimientos que desglosados en hitos uno a uno, nos fueron mostrando cómo una cultura que casi estuvo a punto de "desaparecer", hace algunos siglos atrás, es hoy una potencia, y todo gracias a que ha contado con mandatarios que han sabido administrar políticas estratégicas que han permitido establecer patrones de desarrollo que han llevado y han tratado de organizar el país con una mirada siempre puesta en el futuro y en lo que puede representar el avance tecnológico, sin lugar a dudas, anclado efectivamente en la calidad de la educación, importante para el avance y desarrollo de un pueblo.
1. INTRODUCCIÓN
Los sistemas educativos de todos los países año a año se aproximan al modelo europeo y norteamericano, por lo que se cree que tienden a uniformizarse. Sin embargo, podremos decir que un sistema educativo de un país es el reflejo de las necesidades sociales de éste. Para el Perú probablemente es grande la imagen del Japón como potencia económica, lo cual es cierto en algunos aspectos. Pero además, existen diversos factores que definen el estilo del sistema educativo del Japón. Por tal motivo, estaría muy complacido si mediante esta conferencia y a través del aspecto educativo que voy a procede a explicar se logre comprender la multiplicidad de aspectos de la sociedad japonesa.
2. RESUMEN E HISTORIA DEL SISTEMA EDUCATIVO JAPONÉS
La educación del Japón cuenta con 9 años de educación obligatoria que comprende 6 años de primaria y 3 años de secundaria inferior, además de una educación superior facultativa consistente en otros 3 años de secundaria superior y 4 años de educación universitaria. Este sistema fue establecido luego de la Segunda Guerra Mundial, siguiendo el ejemplo norteamericano, puesto que hasta ese entonces conservaba el estilo de los países europeos, siendo sólo obligatorio los 6 años de educación primaria, y facultativo los 5 años de educación secundaria e universitaria o superior, lo cual podría afirmarse que tiene cierta similitud con la educación peruana de hace unos años.
La modernización de la educación japonesa fue iniciada, luego de un lapso de 3 siglos, a mediados del siglo XIX cuando el Japón reinició su intercambio con los países extranjeros y especialmente con los europeos y norteamericanos. Hasta ese entonces, sólo existían los hankou que eran las escuelas para los hijos de los samurai que pertenecían a los gobiernos regionales llamados HAN (señoríos feudales japoneses), además de los terakoya que eran una especie de escuelas en las que se enseñaba a leer y a escribir a la masa plebeya.
Esta educación fue la fuerza motriz para los japoneses –que tenían un alto porcentaje de alfabetismo a nivel mundial– para lograr la transformación a una educación obligatoria y crear una base que fuera capaz de incorporar el sistema educativo euro-americano en corto tiempo. La modernización del sistema educativo japonés fue promovida por la necesidad de generar diversos cambios, en el afán de proteger los intereses nacionales al ver que en los países vecinos se expandían los dominios europeos y americanos como el caso de China y Corea con el ejemplo de la Guerra del Opio. En concreto, se modernizaron dos grandes rubros de la educación que son: el sistema en si, a través de la efectivización de la educación obligatoria y la instalación de instituciones educativas como universidades. Y por otro lado, la modernización del contenido educativo, al incluir en la educación tradicional consistente en el aprendizaje de la lectura y escritura y del kanji (curso de interpretación en la forma clásica china), cursos como matemática, ciencias naturales y ciencias sociales, entre otros. Asimismo, con la finalidad de unificar la política educativa, se fortaleció la función del Ministerio de Educación que es el ente que representa al ejecutivo en este ámbito, y de este modo la educación fue pasando de las manos de los gobiernos regionales y personas naturales a manos de una política estatal.
Si la modernización de la educación a mediados del siglo XIX fue el punto de bifurcación inicial del sistema educativo japonés, podremos asegurar que el movimiento democratizador de la educación surgida luego de la Segunda Guerra Mundial es otra gran fase de transformación de la educación en el Japón. Es decir, luego de la Segunda Guerra Mundial, bajo el control de los Estados Unidos, el Japón promueve la democratización de su sistema interno. Podremos decir que lo más notable en este proceso de democratización es la reforma de la antigua Constitución del Estado Imperial que tenía como modelo la Constitución Alemana, a una que estipula la importancia de los derechos humanos y la renuncia a la guerra. En el aspecto educativo, además de ampliar de 6 a 9 años la educación obligatoria, se promovió la liberalización de la educación, disminuyendo el control monopólico del Ministerio de Educación y promoviendo la política educativa dee incrementar la participación de los gobiernos locales.
3. CARACTERÍSTICAS DE LA EDUCACIÓN DEL JAPÓN
En un momento, el sistema educativo japonés fue elogiado por haber sostenido el elevado crecimiento económico del Japón. Y para explicar la razón por la cual se creó esta clase de sistema quisiera mencionarles la existencia de las dos "C" (control y competitividad) y las dos "E" (eficiencia y equidad).
- Control
- Competitividad
- Eficiencia
- Equidad
El Ministerio de Educación del Japón planteó cómo debe de ser la infraestructura, el número de educadores, la dimensión del aula y el currículum con el que deben operar las escuelas, además de controlar y supervisar a todas las instituciones educativas de cada región para que puedan alcanzar dichos objetivos.
Gracias a esta política es que se pudo llevar a cabo una educación uniforme a nivel nacional, lográndose elevar o en todo caso mantener el nivel educativo en todo el país.
La competitividad entre las prefecturas contribuyó a elevar el nivel e incrementar las instalaciones de las instituciones educativas. Asimismo, el privilegio que se obtiene en base a los exámenes de ingreso y el ingreso en sí a las escuelas basados estrictamente en la capacidad, incitan la competencia en las personas, incrementando el número de postulantes y manteniendo el elevado nivel académico.
El Ministerio de Educación del Japón distribuye su limitado presupuesto con inclinación a la formación de recursos humanos que sean importantes, estratégicamente hablando, para promover la modernización y la industrialización. De hecho, fueron en su mayoría los alumnos de las universidades nacionales que estudiaron química, ingeniería, agronomía y medicina. Esta clase de política hizo posible la formación efectiva de recursos humanos que sostuvieron el elevado crecimiento económico de la posguerra.
Las personas sobresalientes de las diversas clases sociales pueden realizar sus estudios superiores, debido a que las instituciones educativas han venido realizando un proceso de selección basado estrictamente en la capacidad académica de las personas, sin importar las clases sociales ni el nivel de renta. Asimismo, tal como el caso de la Universidad de Kyoto que es conocido por su elevado nivel por ser entre otras razones la que ha tenido más galardonados al Premio Nobel y que hace 20 años la educación de cuatro años no era superior a los 5,000 dólares, las universidades nacionales durante un largo tiempo han venido liderando la educación superior al mantener una oportunidad equitativa de estudio a una amplia gama de estudiantes por la ligera carga financiera que éstas implican.
4. PROBLEMAS A RESOLVER DEL SISTEMA EDUCATIVO JAPONÉS
Si bien en el pasado la educación japonesa fue elogiada como el sistema ideal de educación, ello no significa que no cuente con problemas, sino más bien por bastante tiempo éstos han venido siendo señalados.
- Educación de embotellamiento
- Uniformización de la educación
- Declinación del nivel académico de la educación superior
Con la intensificación de la competencia en el ingreso a las instituciones educativas, se señala como uno de los problemas el que haya incrementado el contenido de la educación y por ende la carga de los estudiantes. Así también, se critica que se haya dado mayor énfasis en saturar de conocimientos a los estudiantes en lugar de enfocarse en cultivar la creatividad.
Con la normalización y la homogenización de la currícula, por un lado se ha logrado elevar el nivel educativo de toda la nación, pero por otro lado, existen críticas de no poder realizarse una educación acorde con la capacidad de los estudiantes. Especialmente, porque así se trate de una persona sumamente sobresaliente, debe tomar el mismo tiempo que los demás en su educación para poder ingresar a la universidad, razón por la que se dan opiniones que debe restablecerse la instalación de clases especiales y la posibilidad de adelantar estudios.
Esta es una crítica que se suele dar en especial para los estudios de letras. Si bien es sumamente ardua la competencia en el ingreso a una Universidad, una vez dentro es tan ligera la carga para obtener créditos que los estudiantes dejan de estudiar. Asimismo, debido al fuerte control del Ministerio de Educación no se produce el principio de competencia entre las universidades o entre los profesores, ocasionando la monotonía de las clases y el endurecimiento de la currícula.
5. LA COOPERACIÓN JAPONESA EN EL ÁMBITO EDUCATIVO
El Gobierno del Japón, a través de su Ministerio de Educación, cuenta con un sistema de becas para estudiantes extranjeros con la finalidad de elevar el nivel académico del Japón mediante el intercambio internacional, y a su vez, aperturar las puertas de la educación superior japonesa a los estudiantes de ultramar. En concreto, en la actualidad unos 65 mil estudiantes extranjeros se encuentra en el Japón, de los cuales son 65 mil los becarios del Ministerio de Educación. Y en el caso del Perú, se otorga anualmente becas a 8 estudiantes de posgrado y a 6 educadores. Muchos de los ex-becarios vienen desplegando sus esfuerzos como especialistas en las diversas áreas a nivel nacional en el Perú.
En mi opinión personal, la recepción de estudiantes extranjeros no se limita al plano académico sino que contribuye enormemente a la internacionalización de la sociedad japonesa que suele ser criticada por ser de naturaleza cerrada.
6. CONCLUSIÓN
De este modo la educación japonesa es fruto de su propia historia y de los diversos acontencimientos sumados a los esfuerzos de toda una nación, para que a través de este mecanismo llamado "educación" se pueda lograr un mejor y mayor desarrollo de su sociedad.
Espero que esta breve pero objetiva exposición haya podido servir para mostrar en forma suscinta el sistema educativo japonés, y haya podido contribuir en alimentar sus ya amplios conocimientos sobre este tema.
Deseo, asimismo, agradecer esta grata oportunidad que se me ha brindado para difundir sobre el Japón y de este modo contribuir en incrementar la comprensión y el intercambio entre nuestras naciones.
Muchas gracias
LA EDUCACIÓN PRIMARIA EN 1880.
Sin embargo, en las tres últimas décadas del siglo XIX se produjo un importante cambio en la acción del Estado, tanto cuantitativa como cualitativamente, lo que ha llevado a hablar del inicio del "Estado Interventor", o del "Estado del Bienestar", frente al "Estado Policía" característico del liberalismo. A partir de 1870, nos encontramos con un incremento significativo de la actividad estatal, y con acciones de naturaleza diferente a las emprendidas hasta entonces, que anunciaban el papel cada vez más central que el Estado habría de tener en el nuevo siglo.
Lo mismo que en el caso de la movilización política, las estructuras relativamente democráticas recién puestas en práctica, se encuentran en la raíz de este nuevo carácter de la acción estatal: si se quería que el sistema funcionara correctamente y no se produjera una revolución, era necesario integrar mental y afectivamente a los ciudadanos, así como satisfacer sus demandas de bienestar más elementales. Pero en el cambio de la actividad pública también influyeron otras causas. Por una parte, la burocracia existente que tendía a expansionarse. Por otra, el crecimiento de la población, la extensión de la industria y el desarrollo urbano plantearon nuevas demandas que parecía que sólo el poder público, con su capacidad económica y coercitiva, podía resolver. El Estado extendió así su actividad en las áreas de sanidad, planificación urbana, vivienda y enseñanza, principalmente. Con ello venía a reconocer la insuficiencia de la acción individual y la necesidad de un protagonismo comunitario que anteriormente, en la escasa medida que se había producido, era considerado en el mejor de los casos como un remedio transitorio. "Todos nosotros somos socialistas ahora", decía un político inglés en los años ochenta.
Desde el punto de vista intelectual, por último, también resultó evidente -sobre todo durante la gran depresión de las últimas décadas del siglo XIX-, que no se vivía en el mejor de los mundos posibles, que la pura actividad individual no había creado armonía social sino, por el contrario, graves problemas que afectaban incluso a la supervivencia de grandes grupos de población; en consecuencia, la opinión de una nueva generación de reformistas, tanto políticos como técnicos, comenzó a ser dominante. El giro se justificaba, dentro de la esfera del pensamiento liberal, por una nueva idea de libertad positiva, identificada con la capacidad de hacer, que vino a sustituir ampliamente al anterior contenido de ese concepto, negativo, consistente en la ausencia de obstáculos o impedimentos para la acción. Y el Estado empezó a ser considerado como la institución fundamental para hacer realidad esa capacidad de hacer algo -llevar una vida digna, básicamente- por parte de la mayoría de la población.
El crecimiento de la actividad estatal supuso el aumento del número de funcionarios tanto en la administración central como local. Por ejemplo, los empleados civiles del gobierno central británico pasaron de 50.000 en 1881 a 116.000 en 1901; en Alemania, el porcentaje de trabajadores públicos en relación con el número total de trabajadores creció del 9,3 en 1895 al 10,6 en 1907. El crecimiento de la administración local, más lento inicialmente, se aceleró a partir de la última década del siglo, dada la progresiva implicación del Estado en la vida diaria de los ciudadanos.
Esta creciente actividad se reflejó también en la evolución del gasto público. Hasta 1870 aproximadamente, el coste del gobierno había permanecido estable o crecido lentamente pero, a partir de aquella fecha, experimentó un importante incremento. Las estadísticas no permiten una comparación exacta: en el Reino Unido, la proporción del gasto público sobre la renta nacional pasó del 8,9 por 100 en 1871, al 12,6 por 100 en 1900; en Alemania el gasto público en relación con el producto nacional bruto pasó del 10,0 por 100 al 14,9 por 100 entre 1881 y 1900. La evolución del gasto público fue más gradual en Francia, aunque hacia 1900 sus niveles también eran altos. Italia y España -donde el gasto público en 1900 fue menor que en 1880- son la excepción en esta historia; el pequeño crecimiento del sector público en ambos países es un claro indicador de su atraso político.
En cuanto a la composición del gasto, lo que resulta más relevante es el menor crecimiento de los gastos de defensa en el Reino Unido y en Alemania, aunque los gastos militares, junto con el pago de la Deuda, continuaran siendo las dos partidas más importantes del presupuesto. No ocurrió así, sin embargo, en Italia y España, donde el aumento del gasto público fue absorbido casi exclusivamente por estas partidas, ni en Francia donde el aumento de la inversión en defensa fue superior al incremento del gasto por habitante.
Vamos a considerar los dos aspectos más relevantes de la actividad pública durante este período, relativos, por una parte, a la formación intelectual y a la integración efectiva de los ciudadanos en el Estado -es decir, la enseñanza primaria y la creación de un conjunto de símbolos y rituales que reforzaron la legitimidad del poder y la lealtad de los individuos hacia él- y, por otra, a la satisfacción de algunas de sus necesidades materiales mediante la nueva legislación de previsión o seguridad social.
El establecimiento en Francia de la enseñanza primaria obligatoria y gratuita, en 1881, supuso un enorme esfuerzo presupuestario. Las escuelas privadas, confesionales en su mayoría, siguieron existiendo junto a una nueva escuela pública laica, en la que el jueves fue dejado libre para que los niños que quisieran recibieran enseñanza religiosa. La escuela se convirtió en el gran foco de irradiación cultural, encargado de convertir a los "campesinos en franceses" -de acuerdo con el título de la obra de E. Weber- y a los franceses en buenos republicanos.
En Gran Bretaña, la ley de educación Foster, de 1870, declaró el derecho de cada niño a algún tipo de escolarización, aunque no supuso el establecimiento de la enseñanza obligatoria y gratuita. "Debemos educar a nuestros amos", comentó un político, conectando esta ley con la reforma electoral recientemente aprobada. Una encuesta realizada el año anterior en cuatro grandes ciudades, había mostrado que sólo el 10 por 100 de dos niños iban a la escuela. El sistema educativo establecido por la ley era mixto, privado y público. Las escuelas privadas existentes siguieron recibiendo el apoyo económico del Estado y allí donde fue necesario se crearon escuelas públicas. Hacia 1900, la población escolar de las escuelas primarias públicas ya había superado ligeramente a la de las privadas. El problema religioso trató de soslayarse al determinar que no fuera enseñado ningún catecismo específico de ninguna Iglesia, y mediante una cláusula religiosa por la que todas las escuelas que recibían dinero del Estado, fuesen privadas o públicas, debían permitir que un niño no asistiera a las clases de instrucción religiosa, si sus padres así lo pedían. Sucesivas leyes de 1880 y 1891 hicieron la educación primaria obligatoria, entre los cinco y los diez años, y gratuita.
Pero no sólo las mentes debían ser ganadas para el Estado. El "descubrimiento" de la componente irracional de la naturaleza humana es uno de los hechos específicos de la historia intelectual de la última década del siglo, pero parece que los políticos ya lo sabían antes; desde luego, actuaron como si lo supieran, al elaborar todo un conjunto de símbolos que tenían como finalidad crear elementos de identidad colectiva, reforzar el sentido de pertenencia a la comunidad estatal, para hacer a ésta más fuerte. Ceremonias públicas -especialmente relativas a acontecimientos en la vida de los monarcas, o a su muerte-, fiestas nacionales, erección de monumentos, el uso de la bandera, de los himnos nacionales y de otras composiciones musicales, venían, por otra parte, a satisfacer necesidades y gustos populares que se manifestaron, al mismo tiempo, en el desarrollo de la publicidad y los espectáculos de masas.
El período 1870-1914 ha sido considerado como la apoteosis de "la invención de la tradición". En ella participaron, en mayor o menor medida, todos los países: ya hemos señalado la profundización en el carácter simbólico de la Monarquía británica mediante el desarrollo de los rituales y ceremonias en los que la reina emperatriz participaba. Los nuevos Estados italiano y alemán trataron de emular las "venerables" costumbres de las más antiguas Monarquías. Pero en ningún sitio tuvo esta actividad tanto éxito y trascendencia como en Francia. De los primeros años de la III República, ha escrito M. Agulhon, datan "algunas disposiciones tan duraderas que hoy parecen naturales a los franceses, hasta el punto que la mayoría de éstos ha olvidado la edad -reciente- y el sentido -de izquierda- de estos actos fundamentales". La elección de la Marsellesa como himno nacional y la declaración del 14 de julio como fiesta nacional, indican la voluntad de los republicanos de vincularse históricamente, de fijar sus raíces, en la Revolución francesa -en la Revolución de 1789, no en la de 1793-. Otros actos como la dedicación de calles a los héroes pronto desaparecidos de la República, como Gambetta o Victor Hugo, la costumbre de adornar los salones municipales con un busto femenino adornado con el gorro "frigio"- Marianne, la figura de la República-, la construcción de monumentos a la República, siguiendo el ejemplo de París, en 1883, o el culto monumental de los grandes hombres ligados a la patria, al progreso y a la libertad, que para algunos mereció el nombre de "estatuomanía", tenían la misma finalidad y terminaron creando una conciencia colectiva que está en la base del éxito del modelo republicano en Francia.
En el otro aspecto fundamental de la acción estatal, relativo a lo que se conocía específicamente como "problema social", lo más novedoso fue la puesta en práctica de determinadas medidas de previsión o seguridad social. Mediante leyes se hizo obligatorio a patronos y obreros participar en sistemas que trataban de asegurar a toda la población los medios necesarios para poder hacer frente a la vejez, los accidentes o la falta de trabajo, participando el Estado en la financiación y administración del mismo. Por primera vez en la historia, la comunidad reconocía la obligación de proteger al ciudadano de la indigencia, no como una cuestión de caridad, sino de derecho. Ello implicaba una nueva conciencia de que la pobreza, incluso la de hombres perfectamente capaces, no se debía a pereza, alcoholismo, inmoralidad o falta de previsión de la que sólo el mismo individuo era culpable. El sistema comenzó en Alemania en los años ochenta, extendiéndose rápidamente por la mayoría de los países europeos, y llegó a su culminación en el Reino Unido, en la primera década del nuevo siglo.
Entre las causas profundas del carácter pionero de la reforma social en Alemania se ha señalado la pervivencia de una antigua tradición, autoritaria y paternalista, según la cual era misión del Estado velar por el bienestar de sus súbditos; el carácter del liberalismo alemán, fuertemente influido por las ideas de burócratas e intelectuales más que por los impulsos hacia la economía libre de comerciantes e industriales (como consecuencia de lo relativamente tardío de la industrialización en este país); el desarrollo de una poderosa burocracia estatal, acostumbrada a enfrentarse a los problemas sociales; y, finalmente, la experiencia de 1848-49, que hizo sentir a las clases propietarias el peligro del proletariado revolucionario y despertó en ellas un espíritu reformista para tratar de conjurarlo.
Los estímulos inmediatos para la reforma fueron, por una parte, el agravamiento de los problemas sociales como consecuencia de la aceleración del proceso industrializador que siguió a la unificación e, inmediatamente después, de la crisis económica que comenzó en 1873 -especialmente importante hasta 1879-. Por otra, una mayor vivencia por parte de Bismarck y las fuerzas del orden, de la amenaza del movimiento obrero organizado, después de la unificación de los partidos obreros en 1875, y de los éxitos conseguidos por los candidatos socialistas en las elecciones de 1874 y 1877; lo que más les preocupaba no eran tanto el número de escaños que los socialistas consiguieron en el Reichstag -12 a lo sumo, durante la década de los setenta, sobre un total de 397-, sino el 40 por 100, aproximadamente, de los votos que llegaron a obtener en el reino de Sajonia, en Hamburgo y en Berlín, y que demostraban cómo los socialistas estaban extendiendo su influencia desde las zonas atrasadas de la industria rural hacia las nuevas áreas industriales y las grandes ciudades del Imperio. Las iniciativas, de tipo intelectual, relacionadas con el problema social se multiplicaron, tanto por parte de los grupos cristianos, católicos y protestantes, como de los partidos, conservadores e, incluso, liberales -los llamados "socialistas de cátedra"-.
A lo largo de los años ochenta, y de acuerdo con la orientación expuesta en el mensaje imperial de noviembre de 1881, fueron aprobadas las siguientes leyes:
1.- Ley de seguro de enfermedad, de 1883, escasamente polémica y cuya importancia fue inicialmente subestimada, que se proponía únicamente la consolidación y el desarrollo de las instituciones existentes. Su financiación corría a cargo de los obreros, dos tercios de los fondos necesarios, y de los patronos, el resto.
2.- Ley sobre accidentes de trabajo, de 1884, aprobada después de que dos proyectos anteriores fueran rechazados. La ley suprimió la cláusula anteriormente existente en la legislación por la que los trabajadores debían probar la culpabilidad del patrón en los accidentes, y excluyó a las compañías de seguros privadas. Los fondos previstos para su funcionamiento se basaban únicamente en las contribuciones de los empresarios, aunque transfería el riesgo del empresario individual a las asociaciones empresariales basadas en la ocupación y en el tipo de riesgo. Al mismo tiempo limitaba las reclamaciones por parte de los accidentados, en el caso de incapacidad total, a los dos tercios del salario.
3.- Ley de pensiones de vejez e incapacidad, de 1889, aprobada en términos distintos a los inicialmente propuestos por el gobierno y también después de que otro proyecto gubernamental fuera completamente rechazado. Establecía un sistema de seguro obligatorio para patronos y obreros, subsidiado por el gobierno, con contribuciones progresivas, sobre la base de cuatro categorías de ingresos.
La finalidad principal de toda esta legislación fue tratar de contrarrestar la influencia socialista entre los obreros, de forma complementaria a las leyes represivas contra el partido socialdemócrata. Lo que se pretendía con ambos tipos de medidas era mantener la lealtad hacia el Estado de los obreros que todavía no habían sido ganados por la doctrina socialista, y destruir al partido socialdemócrata o, al menos, frenar su crecimiento, impidiendo sus actividades, y minando el apoyo que los obreros le prestaban. "Si tuviéramos -decía Bismarck en el Parlamento, en 1889- 700.000 pequeños pensionistas, que cobraran sus pensiones del Imperio, precisamente entre aquellas clases que, de cualquier forma, no tienen mucho que perder y que creen erróneamente que ganarían mucho si las cosas cambiaran, lo consideraría una gran ventaja (...). Enseñaríais (..) incluso al hombre común a ver al Imperio como una institución beneficiosa".
Los obreros industriales, entre quienes era mayor la influencia socialista, fueron por eso los primeros beneficiarios de una legislación que sólo más tarde se amplió a otros grupos de trabajadores, como los empleados en el campo, en la industria rural o en el servicio doméstico, cuya situación económica era objetivamente peor que la de aquellos. En favor de los obreros industriales, no obstante, también jugaba el hecho de que eran quienes daban más garantías de que, por su parte, el sistema funcionara correctamente, al poder pagar su contribución al mismo de forma regular, dado lo relativamente seguro de su trabajo y lo alto de su salario, en comparación con los demás trabajadores.
La finalidad antisocialista no fue, sin embargo, el único factor político presente en el planteamiento de las leyes de previsión y en la forma concreta como fueron aprobadas. Bismarck trató de utilizarlas para hacer aparecer a la Monarquía como defensora de los intereses de los grupos sociales más desprotegidos y, sobre todo, como un medio para que sus proyectos de reforma fiscal y económica -que, desde finales de los años setenta, pretendían aumentar los ingresos del gobierno imperial con independencia de las contribuciones de los Estados-, fueran aprobados. El Parlamento, sin embargo, rechazó los proyectos más estatistas del canciller y terminó aprobando leyes cuyo funcionamiento y administración dependía más de patronos y obreros que de la burocracia estatal.
Como ha indicado Gerhard A. Ritter, incluso en Alemania donde los aspectos políticos son fundamentales, no son, sin embargo, los únicos que es preciso tener en cuenta, sobre todo si queremos explicarnos el contenido concreto de las reformas sociales. Es necesario atender también a la naturaleza de los problemas, a las fuerzas sociales implicadas en los mismos, y a la legislación existente. Resulta imprescindible, por ejemplo, considerar el carácter absolutamente insatisfactorio de la legislación alemana previa sobre accidentes de trabajo que sólo servía para proporcionar alguna compensación por menos del 20 por 100 de los accidentes que se producían y, en muchos casos, después del largo período que los tribunales tardaban en resolver los pleitos planteados por las compañías de seguros privadas, o la insuficiencia de las disposiciones sobre incapacidad o vejez que sólo cubrían al 5 por 100 de la población y ello de forma limitada y precaria.
El ejemplo alemán fue seguido por la práctica totalidad de los Estados. Austria introdujo el seguro contra accidentes en 1887, y el seguro de enfermedad en 1888. Dinamarca adoptó el sistema alemán entre 1891 y 1898, y Bélgica entre 1894 y 1903. Italia estableció el seguro de accidentes y de vejez en 1898. Suiza autorizó al gobierno federal a organizar un programa de seguridad social, mediante una enmienda constitucional de 1890. El seguro contra accidentes fue introducido en Noruega en 1894, en Inglaterra en 1897, en Francia en 1898, en España y en Holanda en 1900, en Suecia en 1901, y en Rusia en 1903.
La gran legislación social en el Reino Unido fue muy tardía en comparación con la alemana ya que el establecimiento de un sistema nacional de seguridad social fue obra del gobierno liberal que se formó después de las elecciones de 1906. Durante el último tercio del siglo XIX, tanto gobiernos liberales como conservadores promulgaron diversas leyes de contenido social, pero eran acciones muy limitadas que no implicaban ningún cambio en la doctrina mantenida por ambos partidos a lo largo del siglo. La ideología predominante en el partido liberal era la forma clásica del liberalismo, individualista y partidario de la mínima intervención estatal. Gladstone, que como ministro de Hacienda en las décadas centrales del siglo, había reducido el gasto público y como jefe de gobierno, todavía en 1892, se declaraba ferviente admirador del teórico ultraliberal Herbert Spencer, es la figura más característica de esta mentalidad, dentro de la elite gobernante. Entre los conservadores seguía predominando una vaga ideología paternalista, de base individualista, aunque más sensible a las acciones que podían emprenderse para aliviar la suerte de los menos favorecidos.
Se considera, no obstante, que la acción del gobierno liberal de 1892-95, especialmente después de la retirada de Gladstone en 1894, marca un claro punto de inflexión en la política social de los gobiernos británicos. Las acciones más representativas de este cambio de orientación fueron las leyes que permitían a las autoridades locales restaurar o cerrar casas insalubres y construir otras nuevas -aunque para ello tuvieran que adquirir tierras, si fuera preciso mediante expropiación forzosa-, abrir bibliotecas y baños públicos, así como la legislación que permitía hacer la inspección laboral de forma más rigurosa. Para un comentarista de la época "no podía imaginarse un abandono más completo de la antigua teoría de la negación (de la intervención del Estado) que el que muestra esta actividad gubernamental tan extensa y minuciosa".
Esta nueva política, que habría de culminar en la década siguiente, venía a reflejar, en parte, la transformación del partido liberal como consecuencia de la crisis del "Home Rule" para Irlanda. Pero, sobre todo, era expresión del cambio que se había producido en la opinión pública, a partir de 1880, por diversas causas: la pérdida del papel hegemónico de la economía británica, los efectos sociales de la crisis económica, y la publicación de algunos libros como "The Bitter Cry of Outcast London", de Andrew Meares, en 1883, y, sobre todo, de los dos volúmenes de Charles Booth, Life and Labor of the People of London, en 1889 y 1891, que habían puesto de manifiesto el deplorable estado de amplios grupos de población. Así como el principal motivo de la legislación social alemana, anterior a 1914, fue neutralizar la amenaza revolucionaria de la clase obrera, ha escrito Gerald A. Ritter, "las reformas sociales británicas trataron de resolver, primariamente, el problema de la pobreza de las masas".
En Francia, por último, el establecimiento de la III República tuvo escasos efectos en la política social porque, como ha escrito Roger Price, los "republicanos moderados estaban tan preocupados por preservar el ethos individualista del viejo orden social, como lo estaban los conservadores". Sólo en el cambio de siglo, radicales como Leon Bourgeois y socialistas independientes como Millerand, promovieron la legislación social, en gran parte con fines electorales. No obstante, en las últimas décadas del siglo XIX dado lo arbitrario e inadecuado del sistema de asistencia pública en manos de las autoridades locales, el Estado comenzó a aceptar obligaciones respecto a grupos concretos, como los niños abandonados, en 1884, o los enfermos indigentes, en 1893.
SISTEMA ESCOLAR PÚBLICO DE EE.UU. SIGLO XIX
Se denomina Educación pública al sistema nacional educativo de cada país, que por lo general comprende la planeación, supervisión o ejecución directa de planes de estudio y educación escolarizada de diversos niveles académicos siendo preeminente la realización de los niveles que la normatividad considere obligatorios, consistiendo por lo general en la educación primaria, no obstante, ello no excluye a niveles superiores que no se consideren obligatorios.
Regularmente la educación pública queda a cargo del gobierno, quien llega a proporcionar la planta física y docente, y hasta materiales didácticos, para la realización de los estudios y por tal motivo generalmente existen entidades de la administración pública encargadas de organizar y controlar los servicios educativos de cada país. Si bien el gobierno puede tener una intervención mínima en la educación pública, como en el caso del Reino Unido, donde la educación pública queda a cargo de la comunidad (a través de escuelas privadas o comunitarias), o por el contrario, tener el control total del sistema educativo, como en el caso de los países socialistas.
La educación pública tiene como objetivo hacer accesible a toda la población la educación, y generar niveles de instrucción deseables para la obtención de ventaja comparativa.
La educación pública es la educación para el mandato o se ofrecen a los niños del público en general por el gobierno, ya sea nacional, regional o local, siempre por una institución de gobierno civil, y pagado, en todo o en parte, por los impuestos. El término se aplica generalmente a la educación básica, de kindergarten a duodécimo grado (K -12) la educación o la educación primaria y secundaria: también se aplica a la educación post-secundaria, educación superior, o las universidades, colegios, escuelas técnicas o disfrutar de las ayudas públicas .
La educación pública es incluyente, tanto en su tratamiento de los estudiantes y en que la emancipación para el gobierno de la educación pública es tan amplia como para el gobierno en general. La educación pública es a menudo organizados y dirigidos a un modelo deliberado de la sociedad civil en que funciona.
La educación pública puede ser proporcionada por un nacional, regional (provincia, estado, territorio, etc), o local / municipal, o una combinación de éstos. En caso de que la educación pública es proporcionada por un Estado o un gobierno regional, es a menudo mencionada como "la educación", un término que rara vez se utiliza cuando la educación pública es proporcionada por un gobierno local.
La educación pública es generalmente a grupos de estudiantes (aulas, el "uno a muchos" modelo de la entrega), con una serie de grupos de estudiantes agrupados en una escuela. Sin embargo, el término "educación pública" no es sinónimo de "enseñanza pública". La educación pública se puede proporcionar en el hogar, que emplea a profesores visitantes, la supervisión de los profesores, y / o aprendizaje a distancia. También puede ser proporcionada en la escuela no, no hogar, tales como centro comercial del espacio.
El término "educación pública" no es sinónimo de la expresión "la educación financiada con fondos públicos". Gobierno puede hacer una decisión de política pública que quiere tener los recursos financieros distribuidos en apoyo de, y puede que quiera tener cierto control sobre la prestación de servicios de educación que no es la educación pública. Subvenciones de las escuelas privadas y los sistemas de vales proporcionar ejemplos de la educación financiada con fondos públicos que no es la educación pública. Por el contrario, una escuela pública (uno de ellos dirigido por un distrito escolar) puede basarse en gran medida de la no-financiación pública (como las altas tasas o las donaciones privadas) y aún ser considerado público, en virtud de la propiedad pública y control.
La educación pública a menudo implica los siguientes:
obligatoria la asistencia de los estudiantes (hasta una determinada edad o estándar se logra); certificación de los profesores y los planes de estudio, ya sea por el gobierno o por una organización de docentes; ensayos y normas establecidas por el gobierno. El Reino Unido prevé un uso anómalo de la expresión "escuela pública". En Inglaterra y Gales, el término "escuela pública" se refiere a una financiación privada de élite de las escuelas independientes que tienen sus orígenes medievales en las escuelas financiadas por la caridad para proporcionar educación para los pobres. (La anomalía de puntos a uno de los fundamentos de la educación pública, que es la inclusión: en tiempos pasados el compromiso de la inclusión se ha demostrado al llegar a través de la caridad.)
La educación pública es en general a disposición de todos. En la mayoría de los países, es obligatoria para los niños a asistir a la escuela hasta una cierta edad, pero la opción de asistir a la escuela privada está abierta a muchos. En el caso de la enseñanza privada, las escuelas funcionan independientemente de la situación y, en general, a sufragar sus costos (o incluso obtener un beneficio) de carga por los derechos de matrícula los estudiantes. La financiación de las escuelas públicas, por otro lado, es proporcionado por los ingresos fiscales, de manera que incluso personas que no asisten a la escuela (o cuyos dependientes no asisten a la escuela), ayudarán a garantizar que la sociedad educada. En las sociedades asoladas por la pobreza, las autoridades suelen ser laxos en la escolarización obligatoria porque los niños son valiosos trabajadores. Se trata de esos mismos niños cuyos ingresos no pueden obtener trabajo, se perderá el derecho para permitir la asistencia a la escuela.
En algunos países, como Alemania, las iglesias o asociaciones privadas pueden funcionar las escuelas de acuerdo a sus propios principios, siempre y cuando cumplan con ciertos requisitos del estado. Cuando estas se cumplen los requisitos, especialmente en el ámbito de los programas escolares, las escuelas podrán optar a recibir financiación estatal. Luego se tratan y financieramente para la acreditación como parte del sistema de educación pública, a pesar de que tomar decisiones sobre la contratación y la política de la escuela (no contratación de los ateos, por ejemplo), que el estado no podría hacerse.
Los proponentes de la educación pública afirman que es necesario debido a la necesidad en la sociedad moderna para las personas que son capaces de leer, escribir y hacer matemáticas básicas. Sin embargo, algunos libertarios argumentan que la educación es mejor dejar que el sector privado y, además, los defensores de las formas alternativas de educación, como alegan unschooling que estos mismos conocimientos pueden alcanzarse sin someter a los niños a ejecutar el estado de escolaridad obligatoria. En la mayoría de los países industrializados o los estados, estas opiniones son claramente en la minoría.
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Historia [editar]
La primera escuela pública de América fue autorizado el 2 de enero de 1643 por la Ciudad de Dedham, en el Massachusetts Bay Colony - casi 150 años antes de la creación de los Estados Unidos.
Los Regentes de la Universidad del Estado de Nueva York, creado el 1 de mayo de 1784, fue la primera agencia de acreditación en los Estados Unidos. Se trata de un colectivo de escuelas públicas y privadas, así como bibliotecas, museos, etc Se trata de afiliados a la Nueva York del Departamento de Estado de Educación.
Después de la Revolución, los EE.UU. comenzó a destacar importancia de la educación, centrándose en la primaria (K-8 º grado) de educación. Escuelas fueron ofrecidos al público, pero no libre. Hasta la década de 1830, la educación pública de masas sigue siendo un problema social. Reformadores de la educación como Horace Mann ayudó a poner en marcha el movimiento de las escuelas comunes. En 1837, Mann se convirtió en el primer Secretario de la Junta de Educación de Massachusetts. Mann estuvo a la vanguardia en la promoción de la institución de las escuelas comunes. Su influencia sobre la educación en Massachusetts pronto se extendió a los EE.UU. en su conjunto. En 1870, todos los Estados la enseñanza primaria gratuita.
La Ordenanza de Tierras de 1785 estableció un mecanismo para la financiación de la educación pública en los Estados Unidos. Por lo menos hasta la década de 1840, sin embargo, la mayoría de las escuelas sigue siendo de propiedad y operación privada [1].
Se establecieron las escuelas normales para formar a graduados de escuela secundaria para convertirse en maestros. La primera escuela normal en los Estados Unidos fue fundada en Concord, Vermont, por el Reverendo Samuel Hall en 1823. A partir de principios del siglo 20, el concepto de la escuela normal fue poco a poco sustituido por colegios y universidades en forma de colegios de la educación.
Separa las católicas romanas y escuelas judías se establecieron a mediados del siglo XIX, primero en la ciudad de Nueva York, y más tarde en todo el país. Esto fue en respuesta a los anti-demasiado católica y anti-judío posiciones presentadas por la mayoría de los libros de texto utilizados en las escuelas públicas en toda la nación, en aras de la promoción de homogamy protestantes de Estados Unidos.
La educación obligatoria no era parte de la primera de América [1] cultura [2]. La propagación de la fuerza obligatoria de educación en toda América en el Massachusetts tradición, especialmente para las minorías demográficas, fue alcanzado por el general Richard Henry Pratt. [3] Pratt utiliza técnicas desarrolladas sobre los indígenas americanos en un campamento de prisioneros de guerra en Fort Marion, Agustín, Florida, para obligar a las minorías demográficas a través de América en las escuelas públicas. [4] Su prototipo es la Escuela de Carlisle en Pennsylvania.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos de 1954 en sentencia Brown v. Board of Education es una característica de América en la ley de educación. Se anuló la decisión en 1896 Plessy v. Ferguson, que había encontrado que las escuelas públicas segregadas por raza son permisibles siempre y cuando ambos sistemas son "iguales". Las escuelas que fueron antes de 1954 la segregación racial aún la segregación racial, después, sin embargo. Las escuelas forman parte del mismo sistema escolar local en lugar de separada, los distritos, y el efecto psicológico de la decisión a la opinión pública es, en última instancia mucho más importante que la falta de inmediato, un efecto real. La mayoría de las escuelas en los Estados Unidos no fueron separados en el tiempo, y la mayoría de los que habían sido poco a poco se convirtió en desglosados, ya que pueden obtener, dada la composición general de la comunidad. Esas escuelas públicas que agresivamente se negó a segregación en la década de 1970 se vieron obligados a hacerlo por medio de la segregación Busco en las partes afectadas del país.
Congreso finalmente aprobó la G.I. Proyecto de ley en 1944. Como resultado, muchos veteranos de las Fuerzas Armadas asistió a la escuela de pregrado y postgrado después de la Segunda Guerra Mundial, que antes no habría podido ofrece a hacerlo. Este fue el primer paso en una amplia equiparación social de la educación superior en América y, a través de que, de América y la gestión empresarial de las élites profesionales de la ley y la medicina.
El Estado de California puso en práctica un amplio "Plan Maestro" para la educación superior en 1959, inicialmente con éxito para ayudar a proporcionar educación superior a la mayor cantidad de californianos que fueron calificados y que quería seguir. Fue gravemente en los próximos 20 años, sin embargo, por una serie de factores. En primer lugar, en los sesenta años desde el final de la Segunda Guerra Mundial, California, la población se ha más que quintuplicado, pero la infraestructura del estado - incluyendo su sistema educativo - no crecen proporcionalmente con el aumento de la población de manera adecuada a las necesidades del estado (y la infraestructura sigue siendo notablemente rezagado detrás de el resto de la nación como de California entra en el siglo XXI). En segundo lugar, el sistema de Colegio del Estado de California se transformó en la Universidad Estatal de California, que nunca fue previsto por la estratificación de los componentes institucionales del Plan Maestro. En tercer lugar, la aprobación de la Proposición 13 en 1978, gravemente, y negativamente, afectados a la financiación de la educación pública en todo el estado, incluidos los colegios públicos y universidades. Como consecuencia de estos tres factores principales, y otras menos importantes, el Plan Maestro de California es considerado ahora en gran parte, a principios del siglo XXI, como bien intencionada idea de que en última instancia, no porque sus redactores descuidado a darse cuenta de que todas las cosas cambian con el tiempo - mientras que el Plan Maestro implícitamente presume que el cambio no se produciría.
En 1964, un amplio acceso a la educación superior se garantiza la creación del título IV Programas de Ayuda Financiera Federal. Muchos gobiernos estatales también ha creado sus propios programas.
El Departamento de Salud, Educación y Bienestar Social fue reorganizada bajo la administración Carter de los EE.UU. Departamento de Educación y el Departamento de Salud y Servicios Humanos. El nuevo Departamento de Educación federal comenzó a funcionar en 1980.
[editar] Financiación Véase también: Educación en los Estados Unidos de Financiamiento # Una serie de cuestiones en forma de remolino en torno a los problemas de la educación pública, pero estas preocupaciones dominan las conversaciones en relación con la financiación de la escuela:
Privado y público de la educación Adam Smith en La Riqueza de las Naciones analiza, en detalle, la importancia de una población educada. Los estudios muestran la comparación del costo de un año de la escuela al costo de un año de prisión que demuestra que la cárcel es mucho más costoso. Aunque los vínculos entre la educación y las prisiones son discutibles, las pruebas sugiere una fuerte correlación entre la falta de educación y la probabilidad de cometer un delito y ser encarcelado. Estados con baja tasa de deserción escolar tienen una menor tasa de encarcelamiento. El público entra en cuestión así como la hora de considerar cómo los distritos escolares de sus límites establecidos, concesión y limitar el acceso a los estudiantes sobre la base de su recuperación física y situación financiera en la comunidad. Los debates sobre las fronteras de los distritos escolares a menudo a cuestiones de raza y clase. Autonomía En respuesta a las críticas de los fracasos de la gestión debido a las estructuras altamente centralizado, la gestión basada en web ha pasado a primer plano como una manera de mejorar el rendimiento académico con soluciones localizadas. Concepto de federalismo fiscal La financiación es de múltiples capas. Si bien es en general la base imponible que se encarga de apoyar a las escuelas, una cierta cantidad de fondos también se pasa de la estatal y federal. Recientemente, el gobierno federal reduce el apoyo a la educación de las escuelas están obligadas a dolorosos ajustes fiscales, como habían prometido los fondos nunca llegan. La financiación de programas especiales para alumnos con necesidades físicas o mentales y el grado de acceso, la inclusión, y la oportunidad que brinda a estos estudiantes. Eficiencia Igualdad de oportunidades (Título IX, "No Child Left Behind, Brown v. Board of Education, la Proposición 13)
Calderón Contra la Educación Pública , Laica y Gratuita
- ...El desastre educativo no es por la profunda ignorancia de Calderón o de su secretario de Educación en este campo, sino por los intereses privatizadores que ambos representan como personajes de la derecha y su proyecto de destruir la educación pública. ¿Se recuerda que todos los dirigentes panistas estudiaron en colegios privados? Ni Álvaro Obregón (1920/24) ni López Mateos (1958/64), como presidentes, sabían nada en la materia educativa pero se valieron de Vasconcelos y Torres Bodet, respectivamente, para impulsar enormes proyectos educativos que hicieron historia, tales como la identidad nacional, la alfabetización, las casas del pueblo, el Plan de Once años, los libros gratuitos, etcétera. Hoy, las tareas son distintas pero se requiere criterios que busquen una educación popular profunda y de calidad. Basta con revisar datos internacionales de la OCDE para darnos cuenta de nuestro desastre educativo.
- ...Por ese motivo, la defensa de la educación pública, en su carácter de gratuita y laica, es una tarea fundamental del pueblo mexicano ante los permanentes avances del gobierno panista y del empresariado por privatizarla, así como para imponerle un carácter marcadamente religioso. Los funcionarios panistas, en sus discursos, se han visto obligados a decir que respetan la gratuidad y el laicismo porque son principios educativos consagrados en la Constitución ; pero -tal como lo hicieron los gobiernos de De la Madrid , Salinas y Zedillo- no han dejado de instrumentar proyectos tecnológicos y privatizadores en el campo educativo. No puede ser de otra manera ni esperarse otra cosa porque el proyecto calderonista, como se ha dicho, busca crear mano de obra barata.
- ...La educación pública de carácter gratuita y laica ha sufrido muchas agresiones de parte de los sectores privados más retardatorios del país.Desde que la Constitución de 1857 le arrebató el monopolio educativo a la Iglesia , pero mucho más desde que la Revolución Mexicana y los debates del Constituyente la instituyeron en la Carta Magna de 1917. A pesar de los miles de errores que se le pudieron haber criticado en casi siglo y medio de vigencia, a pesar de que la enorme miseria y marginamiento de un sesenta por ciento de la población, así como de la manifiesta incapacidad y dolo de la mayoría de sus más altos funcionarios, fue la educación pública la que abrió de par en par sus puertas para que todo el pueblo mexicano pudiera acceder a ella. La educación pública es del pueblo, mientras que la educación privada ha sido de los sectores privilegiados.
- En muchos países, sobre todo en los que entraron en primer lugar al modelo de desarrollo capitalista, la educación pública y la educación privada han mantenido equitativo balance a través de muchas décadas. En México, con base en la historia de su desarrollo económico y político, la educación ha tenido que estar bajo el control del Estado porque la burguesía privada creció y se desarrolló a la sombra de las políticas gubernamentales y nunca demostró el menor interés porque la población obtuviera educación. Los sectores privados, a través de la historia, más que educación, sólo se preocuparon por dar capacitación a sus obreros con el fin de incrementar la producción y sus ganancias. Por eso, cuando ha tenido la fuerza para imponer su proyecto educativo han buscado acabar con la educación pública.
EDUCACIÓN LAICA, ÚNICA Y GRATUITA.
La educación laica es un postulado liberal revolucionario que reivindicó el imperio de la razón sobre el dogma religioso.
Decía Bolívar a propósito: “En una constitución política no debe prescribirse una profesión religiosa, porque según las mejores doctrinas sobre las leyes fundamentales, éstas son las garantías de los derechos políticos y civiles; y como la religión no toca a ninguno de estos derechos, ella es de naturaleza indefinible en el orden social y pertenece a la moral intelectual [...] La religión es la ley de la conciencia. Toda ley sobre ella la anula porque, imponiendo la necesidad al deber, quita el mérito a la fe, que es la base de la religión.” (Simón Bolívar. Discurso al Congreso Constituyente de Bolivia del 25 de Mayo de 1826.)
Hoy, la burguesía decadente ha vuelto a la religión. Como clase opresora, la religión le sirve para inculcar en los explotados la resignación ante la explotación de que son víctimas trasladando a otra vida la compensación por el sufrimiento en esta vida.
La religión es contraria a la ciencia; toda religión tiene sus orígenes en las sociedades primitivas, cuando los hombres, abrumados por las fuerzas incontrolables de la naturaleza, inventaban respuestas infantiles para explicarla imaginando dioses de toda clase responsables por lo que no podían comprender ni controlar.
La ciencia, en cambio, es conocimiento de las leyes objetivas de la naturaleza, es fuerza que convierte al hombre de víctima en dominador y transformador de la naturaleza.
Sin embargo, pese a que vivimos en la era de dominio de la ciencia, la religión persiste como una necesidad social porque los oprimidos siguen viviendo la angustia de la explotación que hace miserable su existencia y que cae sobre ellos como una maldición sobrenatural. Mientras hayan opresores y oprimidos habrá religión como el grito angustioso del explotado y un recurso para someterlo por parte del explotador.
La educación debe ser necesariamente laica, enseñar al estudiante la verdad científica que es objetiva y verificable al margen de la boberías mitológicas de las religiones.
La educación debe ser única (la misma para todos), pública y gratuita. Se debe eliminar la educación privada porque es discriminatoria, reservada para los ricos. El Estado burgués protege a sus cachorritos con la educación privada y relega a la educación pública.
Editado por CIUDAD POLITICA enviado el 13/7/2006 23:18:26
